Jesucristo Rey del Universo                       Evangelio: Lucas 23, 35-43

Actitud ecológica: Contemplar

Frente a Jesús crucificado se pueden tener dos actitudes: burlarse de la realeza de este hombre moribundo o reconocerlo como lo que es: Rey eterno. Sus enemigos se mofan de él y de su reinado; quien comparte su suerte en el sufrimiento se acoge a su misericordia eterna. Estas posturas son las que encontramos en el Evangelio de este domingo.

Reconocemos que Jesucristo es Rey del universo, porque “por medio de Él fueron creadas todas las cosas. Las visibles y las invisibles”. Así lo repetimos cada domingo, durante la misa, en el Credo.

En Cristo, el universo, y en él todas las criaturas, alcanzaremos nuestra plenitud final. Juntos nos encaminamos hacia ese termino común que es Cristo, quien abraza e ilumina todo (cfr. LS 83).

No podemos más que contemplar agradecidos este universo, en el que reconocemos la realeza de Cristo, porque «para el creyente contemplar lo creado es también escuchar un mensaje, oír una voz paradójica y silenciosa” (LS 85).

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“Si podemos aceptar esta ecuación entre Cristo y el
Universo, ambas realidades tienen que considerarse en
mutua relación. Especialmente en lo que se refiere a la
dimensión sacrificial, a través de la cual cada una alcanza
su finalidad.

En ambos casos la dimensión sacrificial es un escándalo.
En el funcionamiento diario del universo, así como en la
evolución continua, cada realidad se sacrifica por las otras.
La muerte de unas para que otras puedan vivir es algo que
forma parte de una experiencia universal. Como también
lo es del misterio de la cruz, un misterio de inmolación
creadora.

Una vez que el ser humano entra en escena, toca a él tomar
determinaciones conscientes con respecto al destino del
universo, especialmente con respecto al planeta Tierra.
Aquí llegamos al punto básico que nos interesa, o sea la
capacidad de los seres humanos de entrar conscientemente
tanto en los procesos creativos del mundo natural como en
los procesos redentores del mundo cristiano. Al parecer,
estamos constantemente tentados a contraponer
el programa redentor al programa del universo”.
Thomas Berry CP.