Legado Espiritual JNGH

Publicado en Raíces de la Congregación .

Aquí citaremos algunos textos que hablan de aquellos valores y ejemplos que el Sr. Cura don Juan N. Guzmán Hernández dejó a la Congregación de HCJC, como un legado espiritual muy valioso para cada una de las Hermanas, para aquellos que tuvieron la dicha de conocerlo personalmente y para quienes hoy lo conocerán a través de nuestra Revista de Espiritualidad.

Para quien quiere ser coherente en su vida de fe, es muy importante la búsqueda y realización de la voluntad de Dios. Varias Hermanas que desde su infancia lo conocieron, nos dan testimonio de lo que el Sr. Cura Guzmán les decía.
Las motivaba a disponerse siempre a hacer la voluntad de Dios a ejemplo de Cristo que, orando en el huerto, cuando su dolor era una agonía, pidió a su Padre que se hiciera su voluntad, y no la suya (Lc 22, 42-44).

  • “El Sr. Cura decía siempre: 'Que se haga la Voluntad de Dios'. En caso de enfermedad de nuestros familiares o casos muy penosos, él nos decía: 'Que siempre se haga la Voluntad de Dios; díganle: 'Señor, hágase tu voluntad siempre' ”.
  • Les recomendó varias veces cómo abandonarse incondicionalmente en las manos de Dios, no sólo en los momentos difíciles o concretamente cuando las cuestiones económicas lo ameritaran, sino “para todo”, y siempre, poniendo ejemplo de confianza en la Providencia siendo él, el primero en vivirlo.
  • “El nos repetía mucho en sus cartas: 'pongámonos incondicionalmente en sus manos, en las manos de Dios, y Él hará lo demás; para todo, no nada más en lo económico´. Él tenía una confianza ilimitada en la bondad del Señor, en la Providencia”.
  • “Yo pienso que nos exigió mucho al pueblo, pero no exigía a las personas, lo que no vivía él”.
  • Así motivará a la oración y al sacrificio, como Cristo que busca agradar al Padre y hace su voluntad: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra” (Jn 4, 34).
  • “Mientras tanto oración y sacrificios para que Dios nos ayude con su gracia y podamos llegar a lo que nos hemos propuesto…Pongámonos confiadamente en sus manos, incondicionalmente”.
  • El Sr. Cura Guzmán fue capaz de vivir como Jesús, en obediencia a Dios Padre y así es como fundó la Congregación, su origen es de inspiración divina.
  • “Experimentó el Misterio de Jesús Crucificado en la obediencia total a la Voluntad del Padre, y teniéndolo como Padre y Maestro, fundó nuestra Congregación de Hermanas Catequistas de Jesús Crucificado”.
  • Así fue su actitud de abandono total en Dios en el lecho de muerte, en el momento de su agonía.
  • “Lo veíamos sufrir, ya en las últimas, pero con mucha paz. Como un santo, como esos santos que tienen toda su confianza puesta en Dios; como cuando se tiene la paz de haber vivido en busca de Dios y esa voluntad suya”.