Aprobación de la Iglesia

Publicado en ¿Quienes Somos?.

Proceso para la Aprobación e Inicios del Apostolado en Guadalajara

Para dar pasos en la obra de la fundación, el 15 de noviembre de 1949, el grupo inicial se tras­lada a Guadalajara a la casa situada en la calle Pro­greso n. 287 en donde se establecen la Madre Fundadora y las cinco primeras her­manas que habían llegado a Ayo. Poco a poco se fueron integrando a la pequeña comunidad las jóve­nes que desde 1948, ya habían vivido con ellas la experiencia de vida comunitaria y apostólica. En mayo de 1950 se trasladan, a la casa de Contreras Medellín n. 23 porque la casa era más grande, y por estar más cerca de los padres Jesui­tas para que contribuyeran en la formación.

Por su parte, el Sr. Cura Juan Guzmán, en 1950 visita al Exmo. Sr. Obispo Lino Aguirre en Culiacán Sinaloa, buscando caminos para la nueva fundación; ahí comprobó una vez más la fuerte necesidad de la instrucción religiosa y la formación de catequistas, con lo que clarificó aún más la finalidad de la Congre­gación.

El Sr. Cura Guzmán, expresó al Arzobispo de Guadalajara, don José Garibi Rivera, su intención de trasladarse a Culiacán, para realizar allá la fundación de la Congregación que se dedicaría a la catequesis. El Sr. obispo le respondió: “Esa fundación se hace aquí; tengo religiosas para todo menos para la catequesis”. De esta manera aprueba verbalmente la Congrega­ción, en Guadalajara el mes de octubre de 1950.

El proceso de aprobación de la Iglesia a esta funda­ción fue acompañada por la oración, el testimonio y la labor apostólica de las hermanas. En 1956 el Sr. Arzobispo don José Garibi Rivera concede la Apro­bación Diocesana Provisional con el nombre de:

“Congregación de Catequistas Diocesanas de Jesús Crucificado”.

En este mismo año, 18 de Junio, muere la Madre Ma. Guadalupe Gallegos Franco después de un pe­noso calvario a consecuencia de un accidente.

El 19 de Marzo de 1962 se concede la Aprobación Diocesana Oficial.

El Señor Cura Juan Nepomuceno Guzmán, desde Tepatitlán, Jalisco, siguió acompañando a la Congregación hasta su muerte, acaecida el 18 de Marzo de 1963.

Posteriormente, el 26 de Abril de 1974 se concede a la Congregación

la Aprobación Pontificia.